
En un rincón solidario de la localidad de Barrios Unidos en el barrio JJ Vargas, Andrea Vila, una ciudadana comprometida con la protección animal, lidera una labor silenciosa pero transformadora: ofrecer refugio, atención y amor a gatos que han sido abandonados, diagnosticados con enfermedades virales o que requieren cuidados especiales. Desde hace casi diez años, Andrea dirige el hogar de paso Salvavidas Cat House, un espacio que ha salvado la vida de decenas de felinos, dándoles una nueva oportunidad.
“Empezamos en 2015, cuando rescatamos una gata con fractura de columna. Conseguimos una fundación que nos ayudara y desde ahí nos enamoramos del trabajo de hogar de paso”, cuenta Andrea. Con el tiempo, el número de gatos aumentó, al punto que decidieron organizarse como refugio. Fue en 2020 cuando dieron un giro definitivo: “Nos llegó una gatita con cuatro bebés, todos positivos a leucemia. Desde ese momento nos convertimos en un hogar de paso especializado en positivos”.
Actualmente, Salvavidas Cat House alberga 17 gatos, de los cuales 14 son positivos a leucemia, uno es doble positivo (leucemia y virus de inmunodeficiencia felina - VIF), y tres son negativos. Algunos están en proceso de adopción, mientras que otros reciben atención permanente debido a su salud o comportamiento. “Nuestra misión es que cada uno de ellos tenga calidad de vida, sin importar su diagnóstico”, afirma Andrea con convicción.
Para sostener el refugio, Andrea y su equipo han creado un emprendimiento solidario que vende productos con temática animal: stickers, camisetas, papelería, pocillos, medias, entre otros. “Algunos los fabricamos nosotros, otros los comercializamos de terceros, y con eso recogemos fondos en ferias o eventos, muchas veces con apoyo de la Alcaldía o del IPES”, explica.
Uno de los casos más conmovedores del refugio es el de Paco, un gato barranquillero de aproximadamente siete años. “Vivió toda su vida en la calle, llegaba a pedir comida a casa de una chica —que hoy es su madrina— hasta que un día lo vio muy mal y decidió rescatarlo”, narra Andrea.
Debido a su prolongada exposición al sol, Paco desarrolló un carcinoma de células escamosas, un tipo de cáncer de piel. Además, es doble positivo a leucemia y VIF, y se descubrió que tenía una lesión antigua en la espalda, probablemente causada por un golpe. “La columna la tiene con una hendidura, como si lo hubieran golpeado con un palo. Y, aun así, es el gato más noble, más cariñoso y más relajado del mundo”.
Paco ha pasado por múltiples tratamientos: “Empezamos con crioterapia para tratar sus lesiones, pero no funcionó. Ahora necesita una cirugía para extraer el tejido afectado, y si no mejora, tocaría hacerle electroquimioterapia, que es mucho más costosa”. El tratamiento es prolongado, delicado y requiere paciencia.
“Paco es el significado de resiliencia. En el diccionario debería aparecer su foto. Le ha pasado de todo y aun así sigue siendo un gato lleno de amor”, destaca Andrea, quien actualmente busca una madrina o padrino solidario que pueda aportar mensualmente para cubrir sus gastos médicos y de transporte, o incluso, un hogar definitivo que esté dispuesto a acompañarlo en este proceso y brindarle la tranquilidad que merece.
¿Cómo ayudar?
Si deseas colaborar con Paco o con alguno de los otros gatos del refugio, puedes:
Comprar productos del emprendimiento solidario.
Convertirte en padrino, madrina o adoptante responsable.
Difundir esta historia para que más personas conozcan y se sumen a la causa.
Comunícate directamente con Andrea Vila al 301 757 9018 para obtener más información y conocer cómo apoyar de forma directa.
Desde la Alcaldía Local de Barrios Unidos, reconocemos y celebramos la labor ejemplar de Andrea Vila y su equipo en Salvavidas Cat House, un proyecto ciudadano que refleja los valores de empatía, compromiso y resiliencia que fortalecen nuestra comunidad. “Con pequeños actos de amor, se pueden cambiar muchas vidas. Y Paco es prueba de ello”, concluye Andrea, quien cada día demuestra que, con voluntad, es posible salvar vidas, una a una.